martes, 7 de julio de 2009

Cena de Camaradería

Preside cena anual. Bajó invitaciones a Macri y a Cobos
Desafía Cristina la gripe A y hace camaradería militar


Por: Edgardo Aguilera

En un desafío a la epidemia de gripe A, Cristina de Kirchner encabeza esta noche la cena de camaradería de las Fuerzas Armadas. Al menos ésa es la decisión, a no ser que el Gobierno decrete por la mañana la emergencia sanitaria con cierre de lugares de concurrencia masiva. Nilda Garré no atendió la letra de la Resolución 182/2009 publicada en el Boletín Oficial del 3 de julio, firmada por Juan Manuel Abal Medina (h), secretario de Gestión Pública de la Jefatura de Gabinete, quien dispuso en el artículo 8, sobre medidas de prevención de la influenza A H1N1: «Todas las actividades programadas de tipo grupal no operativas ni habituales, incluidas las de capacitación que se estén desarrollando o cuya realización deba producirse en los próximos 30 (treinta) días corridos, en el ámbito del Sector Público Nacional, quedan postergadas y serán reprogramadas a partir de ese plazo».

La comida se llevará a cabo a las 20.30 en la sede del Ministerio de Defensa, en el amplio Salón Libertador, acondicionado para recibir más de 300 invitados: miembros del gabinete nacional, jueces de la Corte Suprema, autoridades del Senado y de Diputados, jefes de las fuerzas de seguridad, junto a miembros de las tres fuerzas. El menú arranca con una ensalada del chef (verdes, champiñones, palmitos, camarones, pomelo), luego medallón de lomo con vegetales grillé y de postre, abanico de frutas. El catering fue contratado a la empresa que atiende a Líneas Aéreas del Estado (LADE).

El brigadier general Jorge Chevalier, jefe del Estado Mayor Conjunto, es anfitrión y responsable de la organización del encuentro, pero las invitaciones -tras el fracaso eleccionario de Néstor Kirchner- quedaron bajo el filtro político de la ministra de Defensa. La jefa castrense, se entiende por instrucciones de Cristina, ordenó no invitar ni al vicepresidente de la Nación, Julio Cleto Cobos, ni al jefe del Gobierno porteño, Mauricio Macri.

Cristina de Kirchner llevó así al escenario castrense la guerra fría con los presuntos candidatos a presidente en 2011. Justo esta administración que hizo un culto del aislamiento político de los militares, garantía de docilidad en los cuarteles, según creen quienes asesoran a Garré. No tiene mucho para decir la Presidente -única oradora- en la cena de camaradería que año a año reúne al presidente de turno con los uniformados en vísperas del Día de la Independencia. Gastó la bala de plata en la campaña electoral -anunció el aumento de sueldo del 15 por ciento-, y el electorado militar le votó en contra. Es lo que se concluye si se tiene en cuenta que el kirchnerismo perdió en provincias (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza) donde están ubicados los enclaves militares más numerosos, por ejemplo: los Cuerpos III y V del Ejército, la Base Naval de Puerto Belgrano, la Base Comandante Espora, la Base Naval Mar del Plata, la Escuela Naval Militar de la Armada y la Escuela de Aviación Militar, la base El Plumerillo, la III Brigada Aérea de Reconquista, de la Fuerza Aérea Argentina.

Sí se espera más oratoria nostálgica. El golpe en Honduras y la frustración por el inconcluso viaje de redención democrática que intentó la Presidente con el mandatario hondureño Manuel Zelaya son ejes ideales para mortificar a los uniformados. También habrá un llamado a servir a la comunidad por la crisis gripal. Garré se puso al frente de la ayuda humanitaria ante la escalada de influenza porcina con reuniones de coordinación de medios sanitarios de las fuerzas. Se recurre ahora al sistema de sanidad castrense diezmado por el drástico recorte del 20 por ciento del presupuesto en fármacos e insumos hospitalarios que ejecutó Economía tras la crisis financiera internacional. Los comandos de Sanidad esperan que se cumpla el milagro y derrame algún centavo de los 1.000 millones de pesos anunciados por el ministro de Salud, Juan Manzur, para encarar la emergencia sanitaria.

Manzur confirmó ayer que las Fuerzas Armadas pusieron a disposición médicos, enfermeros, ambulancias y puestos sanitarios; que el Hospital Militar de Campo de Mayo está preparado para la internación de pacientes; y que se evalúa hacer lo mismo con la Escuela de Armas de Palermo, la Escuela Naval Río Santiago de La Plata y la Base Naval de Mar del Plata, además de un hospital móvil de la Fuerza Aérea.

fuente:www.ambito.com

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